Nuestras Casas Cueva ofrecen un alojamiento único y lleno de historia. Excavadas en el terreno de forma tradicional, proporcionan una estancia acogedora y sorprendente que no dejará indiferente a nadie.
Perfectamente integradas en el paisaje de la finca, combinan la arquitectura bioclimática con un interiorismo moderno y todas las facilidades necesarias para un descanso reparador y diferente.
Gracias a su estructura, mantienen una temperatura constante y agradable durante todo el año de forma natural.
Silencio absoluto
El grosor de sus paredes proporciona un aislamiento acústico inigualable para un sueño profundo y tranquilo.
Encanto rústico
Decoradas con mimo para resaltar su esencia orgánica, mezclando materiales nobles con un estilo contemporáneo.
Privacidad total
Ubicadas en una zona reservada de la finca, son el refugio perfecto para quienes buscan intimidad y desconexión.
Alto de Cenador
Un espectáculo para los sentidos
Dormir en una Casa Cueva es volver a los orígenes sin renunciar al lujo actual. Es un espacio que "abraza" al huésped, creando una atmósfera de paz que solo la arquitectura enterrada puede ofrecer.
Cada cueva es un rincón mágico donde el tiempo parece detenerse, convirtiéndose en el detalle que hará que vuestros invitados recuerden vuestra boda como algo verdaderamente especial.